LA SINCERITÀ

La cafetería estaba llena de gente pero él era fácil de encontrar.

Hablaba con grandes aspavientos, movía las manos dando manotazos en el aire y abría tanto la boca que parecía una actriz porno. Juraba aquella máxima de “Cada uno se forja su futuro día a día” mientras miraba al rededor, contando mentalmente, cuánta gente le había oído lanzar aquella verdad apabullante.

El discurso, manido de tanto uso, de tanto contárselo a sí mismo, se volvió una mentira cotidiana dentro de un gran vacío de sinceridad.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.